viernes, 20 de junio de 2008

Mi pequeña Moleskine



















Hoy he encontrado la pequeña moleskine que solia llevar en el bolso. La adquirí con la intención de escribir los pensamientos más espontaneos que pasasen por mi cabeza, sin censuras ni inhibiciones. Además ese "rollito" de libreta bohemia que tiene-dicen que era la que utilizaban escritores como Mark Twain. A saber si es verdad!!- despierta mi lado imaginativo.


He pensado que podría poner algun fragmento de los menos comprometidos aquí en el blog. He elegido uno que escribí el 11 de enero de 2008. Al releerlo me he dado cuenta de quan cierto es eso de "el tiempo lo cura todo" (o si más no, lo matiza). Recuerdo que cuando lo escribí sentia dolor. Ahora en cambio me provoca una sentimiento de nostalgia...nostalgia...digamos... positiva!!. Nostalgia no en el sentido de hechar en falta lo que se ha perdido y lamentarse por ello. Es más bien un sentimiento de nostalgia por recordar algo que aunque acabase doliendome fue bonito y valió la pena.


Sin título

Me gustaste. Me enamoré de ti. Te soñé. Te deseé. Olvidé quién era yo. Tu fuiste mi centro. Sentí tus labios, tus mordiscos, tus tímidas caricias. Sentí tu mano sobre mi pecho, tu beso apasionado...

De repente te volviste racional. Te asustaste. Tus besos se tornaron breves y distantes. Ya no mordias. Ya no acariciabas. Ya no aguantabas la mirada. Te esfumaste.

Dolió la duda. Dolió la falta de explicaciones. Dolió tu cobardia.

martes, 19 de febrero de 2008

Entre Dos Tierras







Hacía meses que no tenía tempo para mí. Hoy ni me he puesto el reloj, es un privilegio no tener que andar pendiente de la hora. A veces cuando tengo tantas obligaciones se hacen tan efímeros los días...Pasa la vida tan rápido que no me doy cuenta. Hoy, en cambio, he conseguido parar el tiempo o, si más no, relentizarlo un poco. Por fin he podido sentarme tranquilamente en el sofá del salón y ver el DVD de Héroes del Silencio que compré hace tiempo. Me ha traído muchos recuerdos, algunos bonitos y otros amargos. Que pena haberme perdido el concierto!! seguro que lo habría disfrutado. Necesito rock!!!


Que paradojas tiene la vida. Mi primer concierto fue el de Héroes con apenas una decena de años. A esa edad solo veía unos melenudos haciendo ruido. Ahora, en cambio, forman parte de la banda sonora de mi vida. Las cosas cambian. O, mejor dicho, las personas cambiamos con el tiempo y la experiencia.


Aqui dejo una de sus canciones. He dudado en cual poner. Pero creo que esta es la que se acerca más a como me siento últimamente. Dedicada a quién turba mis pensamientos.



ENTRE DOS TIERRAS


te puedes vender

cualquier oferta es buena

si quieres poder

qué fácil es

abrir tanto la boca para opinar

y si te piensas echar atrás

tienes muchas huellas que borrar

déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer

si yo no tengo la culpa de verte caer

pierdes la fe

cualquier esperanza es vana

y no sé qué creer

pero olvídame que nadie te ha llamado

y ya estás otra vez

déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer

si yo no tengo la culpa de ver que...

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

déjalo ya,no seas membrillo ypermite pasar

y si no piensas echar atrás

tienes mucho barro que tragar

déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer

si yo no tengo la culpa de ver que...

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer

si yo no tengo la culpa de ver que...

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

entre dos tierras estás

y no dejas aire que respirar

Waiting























En tus ojos la sinceridad
y al mirarme nada
En tu cara veo mucho amor
pero ya no hay nada más


Siento el frío de saber
que estás tan lejos esta vez
Y dónde has ido
no sé si es posible volver


¿Dónde estás?
Que no te veo
¿Dónde estás?


Sé que tu debes sentir
tanto miedo como yo
Es como tener que borrar
de tu vida un color


¿Dónde estás?
Que no te veo
¿Dónde estás?


Te esperaré.

(Shuarma)

http://es.youtube.com/watch?v=szScnILD-ok

lunes, 18 de febrero de 2008

Corpse Bride


















Después de el fin de semana que he tenido necesitaba ver ésta película. La he visto unas cuantas veces pero sigue emocinándome como el primer día. En el fondo soy una romanticona.

"I love you Victor. But you are not mine"

En ocasiones hay que dejar escapar a quién queremos porque si no nos corresponde nunca será feliz a nuestro lado. No es fácil. Pero peor seria vivir de falsos sueños.


viernes, 14 de diciembre de 2007

Fallen Angel























Sometimes I lose the path unable to notice the world around me. Encapsulated by my own fears, I lose myself into the thickness of the night. It's like I was swimming under water, hypnotised by the overwhelming silence of the ocean depths. Blinded by its dark.Unable to breath in an alien world. The dark maiden is wating for me. It's time to sucumb to Death.

lunes, 22 de octubre de 2007

La sin razón del desamor



















Lagrimas envenenadas de dolor recorren mis mejillas. Aprieto fuerte mis párpados, no quiero abrir los ojos. No quiero abrirlos y encararme al vacío que has dejado. No quiero convertirme en una alma errante, atrapada en un mundo que no le corresponde, alimentándose de los recuerdos, esclavizada por la esencia de lo que fuimos, olisqueando el rastro que dejaste al irte, intentando capturar lo poco que queda de nosotros.

Aturdida por el dolor que no me deja respirar. Me clavaste una daga en lo más profundo de mi ingenuo corazón y la retorciste sin piedad. Maldito pedazo de metal que me oprime y no me deja respirar. Cerraré los ojos y tiraré con todas mis fuerzas, antes que su hoja quede encastada en mi interior y torture a mi alma. Dolerá pero no dejaré que me hunda en la oscuridad, no me entregaré al sueño eterno, aún no.

La daga ensangrentada yace en el suelo. Aprieto con todas mis fuerzas las manos contra mi pecho pero es inútil, la sangre de mi corazón sigue derramándose. Exhausta. A punto de perder la conciencia. El latir de mi corazón entona una melodía cada vez más descompasada y agónica. Debo hallar fuerzas en mi interior antes que la oscuridad me convierta en su prisionera.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Cuando el cuerpo dice basta






El otro día me di cuenta de la diferencia que existe entre nuestra mente y nuestro cuerpo. O lo que es lo mismo, nuestra vulnerabilidad física y nuestra resistencia psicológica.

“Mente in corpore sano” decía Juvenal. Siempre he creído que tenía razón. Debe haber un equilibrio entre el estado físico y el estado mental. Si dejamos que uno de los dos se atrofie el otro no funcionará al 100%.El deporte (con moderación) es algo sanísimo. Te hace sentir más activo y ágil, con fuerzas para encarar lo que venga. Del mismo modo hay que hacer funcionar las neuronas para mantener un estado óptimo. Sin embargo este lema, que para los romanos era un himno a la salud, se ha pervertido en una sociedad de consumo e hiperrealidad como la nuestra .Por un lado se ha convertido en un producto de consumo hasta llegar al punto en que el culto al cuerpo pasa a ser el pilar de muchos dejando de lado la importancia de cultivar la mente. Por el otro lado el grado de competitividad es exagerado a veces, algunos deportistas de élite llegan a drogarse para ganar, véase el escándalo del Tour de Francia.

Los gimnasios están llenos de “musculitos” y chicas con complejo de “Barbie” que se pasan el día machacándose para tener un cuerpo envidiable. Fuerzan su cuerpo al máximo hasta esculpir la silueta perfecta. Esto no tiene nada de espíritu deportivo. Incluso diría que podría ser enfermizo en algunos casos. Estoy acostumbrada a ver individuos que no llegan al 170 de altura deformados por su propia musculatura. Sacos de musculo con la chepa abultada, piernecitas ridículas en comparación con la anchura de su torso y poca movilidad en los brazos de lo hinchado que tienen el pectoral. Seguramente tal masa muscular se consigue tomando alguna sustancia que otra. Por suerte no son la mayoría aún.

Por otro lado están los deportes de competición: ciclismo, baloncesto, fútbol….A su manera también han perdido su espíritu deportivo. No hace falta extenderse al comentar el gran negocio en que se han convertido, especialmente el fútbol. Sí que me gustaría aludir al grado de extrema competitividad a la que se ha llegado en algunos casos. El deporte por equipos es intrínsecamente competitivo. Sin embargo en nuestra sociedad la competitividad se ha llevado al límite. Sólo vale ganar sea al precio que sea (dopándose, pagando un plus a un equipo para que se deje ganar, etc.). La mente del competidor dice que quiere ganar. Sin embargo el cuerpo no siempre responde, es entonces cuando recurren a las drogas y el sobresfuerzo para conseguir la potencia física de un Ganador.

Todo esto del espíritu competitivo y el sobresfuerzo físico me recuerda a cuando jugaba a baloncesto. La mayoría de veces me tocaba jugar el partido entero o tres de las 4 partes. Al final del partido estaba que ya no podía más pero sabía que tenía que seguir al pie del cañón recuperando rebotes para mi equipo. Cuando sonaba el silbato final una sensación contradictoria se apoderaba de mí. Por una parte estaba agotada y sedienta, como si hubiera atravesado un desierto a pie y sin provisiones. Pero por otro lado estaba infinitamente satisfecha porque habíamos hecho un buen partido. Cansada pero a gusto. Me gustaba esa sensación de sentir esa pequeña molestia en la musculatura después de haberla hecho trabajar al 200%. Era señal que había trabajado bien.

De alguna manera ese espíritu competitivo ha quedado en mí aunque haga tiempo que deje el baloncesto. En la cancha competía contra el equipo rival. En la sala de fitness competía contra mí misma sin darme cuenta. Llevaba dos años y medio llevando mi cuerpo al máximo, disfrutando con las piruetas que la Teniente O’nneil nos hace hacer en clase de steps, o de la descarga de adrenalina de las clases de body combat. Por no decir el cachondeo que se montaba en la clase de body pump. Con todas las preocupaciones que tenía en la cabeza estas clases me dejaban como nueva. Pero olvide un pequeño detalle. No escuche las señales que me mandaba mi cuerpo. Me sentía más cansada de lo normal pero pensé que era del estrés típico de la época de exámenes. Descanse un par de días y volví a las andadas. Fue entonces cuando mi rodilla dijo “basta!” . Empezó con un leve dolor después de entrenar que desaparecía al cabo de un rato. No le di importancia hasta que el dolor dejo de ser circunstancial y se negó a desaparecer. Después de un mes de dolor, antiinflamatorios y reposo obligado he aprendidito la lección. Hay veces que nuestra mente puede más que nuestro cuerpo. A partir de ahora me lo tomare con más calma. Echaré de menos las clases de la Tenniente O’nneil pero, visto de otra manera, las clases de estiramientos y la sala de maquinas son menos aburridas de lo que pensaba.