miércoles, 13 de marzo de 2013

COBARDES

















12 de marzo de 2013. Época convulsa. Crisis económica que nos ahoga, políticos corruptos, futuro incierto, jaque mate a la cultura y a todos aquellos valores y esperanzas que nacieron en mi tras años debatiendo sobre el mundo en la facultad. Al borde del abismo, sin entender como el ser humano una vez más “la ha jodido bien jodida” 

Días negros para las víctimas de un sistema putrefacto que nunca elegimos. Esclavos de una realidad que nos robaron. Nos quieren quitar la voz, nos quieren idiotizar, convertir en ganado, borrar nuestra identidad y nuestra capacidad crítica. Pero no podrán. No podrán con la pasión que corre por nuestras venas ni con nuestro valor. Podrán azotarnos con sus mentidas y sus leyes de cuestionable legitimidad. Podrán robarnos el trabajo, la casa, el pan...Pero no podrán borrar el hastío del pueblo.

Sí, el capitalismo nos ha vuelto individualistas y miedosos. De golpe nos damos cuenta que no existe nada seguro. Todo es volátil y la prosperidad económica tiene fecha de caducidad. Somos incapaces de llegar a la revolución. Nuestros abuelos lucharon y se la jugaron por conseguir derechos que hemos creído intocables pero que ahora se nos están arrebatando a golpe de tijeretazo. Pero nosotros no somos tan fuertes ni estamos tan unidos como ellos. Nos manifestamos pacíficamente una vez por semana y luego seguimos con nuestras obligaciones de buen ciudadano. Vamos a conseguir algo de este modo? Desde cuando una revolución es pacífica y siguiendo las normas del sistema del que renegamos? Hemos vivido demasiado bien. Nos aterra sufrir.

Despreciamos a intelectuales e idealistas, vistos como locos utópicos en nuestros días.. Influenciados por conservadores derechistas que intentan convencer a los demás que todo mejorará si mantenemos la calma y nos apretamos el cinturón (en realidad solo temen perder sus privilegios si nos revolucionamos). Poco habrán leído sobre Historia. Han sido los idealistas los que han traído el cambio. Gente que tenía una idea y lucho por ella. Cobarde es el que no hace nada y se esconde hasta que pasa la tormenta. El que no se abre a posibles alternativas y sigue creyendo en un sistema moribundo. Acusando de inconscientes a los que piden la revolución por miedo a que ésta haga temblar la falsa estabilidad de su entorno.